En México las expectativas de crecimiento económico este año van desde un pesimista

1.8 hasta 3.5 por ciento, al prevalecer un contexto internacional complicado e internamente un

decaimiento de exportaciones, producción petrolera y gasto público federal, dijo Jonathan

Heath, considerado como  el Economista Principal de México

 

Las expectativas de crecimiento económico del PIB varían en un sentido optimista entre el

3 y 3.5 por ciento, que prevé, por ejemplo, Santander. Visiones moderadas del 2.6 por ciento

de Banamex y el Banco de México con 2.7 por ciento de crecimiento del PIB. Hasta más limitadas como Vector que ubica en 1.8% a este indicador de nuestra economía.

 

El 80 por ciento de la proyección a la baja proviene de cuestiones fuera del país , como la política de la reserva federal de Estados Unidos  que mantiene el nerviosismo y sobrerreacción en mercados internacionales aunado al bajo precio del petróleo y la desaceleración en China..

El INEGI dio a conocer su estimado oportuno de un aumento del 2.5 por ciento del PIB durante el 2015, enmarcado por la caída  del 4.1 por ciento en las exportaciones manufactureras mexicanas respecto al 2014. Debido a la paridad cambiaria representaron el 17.1% en su aportación al Producto Interno Bruto, siendo el elemento más dinámico.

 

Muchas de las características del 2015 se mantienen este año,  estableció el Doctor Heath.

 

Continuará la tendencia a la depreciación del peso frente al dólar,  como efecto de la política de Estados Unidos, no por factores internos.

 El sostenimiento del consumo privado,  la recuperación de la producción petrolera  y de la industria de la construcción, principalmente, la edificación serán factores determinantes para el crecimiento económico de México.

 

El petróleo cayó mucho el año pasado y si este año se medio establece y se recupera aunque sea muy poco puede tener una contribución positiva al crecimiento económico. Los desarrolladores de vivienda reportan planes de crecimiento, por lo menos en edificación.

 

La perspectiva de finanzas públicas es muy complicada debido a restricciones presupuestales por su compromiso de reducir el déficit en medio punto porcentual, con respecto al PIB, puede limitar el crecimiento, incluso a un nivel psicológico.

 

El ambiente externo es aun negativo ante la volatilidad de los mercados, reducción de exportaciones de Estados Unidos y estar ligados a su ciclo manufacturero. Más del 90% de nuestras exportaciones en los últimos cinco meses, son bienes de manufactura.

 Además, la desaceleración económica de China, mantiene bajos los precios de los comodities.

 

CIERRA 2015 CON 2.5 POR CIENTO DE CRECIMIENTO

El 2.5 por ciento de crecimiento económico de 2015, lo ubica como un año atípico, de inflación mínima histórica, depreciación del peso frente al dólar y alza en el consumo interno, frente a la caída de exportaciones, producción petrolera y construcción, pese al gasto federal más elevado, expuso Heath.

 

La caída de la producción de petróleo, no en el precio, explica en buena parte porqué la economía mexicana no logró un mayor crecimiento, a pesar de la ventaja cambiaria.

 

Sorprendió el indicador de 3.3 por ciento estimado de consumo en hogares, casi el doble del 2014, junto a una inflación mínima histórica de 2.13 por ciento, pese a la depreciación del peso frente al dólar,  que tradicionalmente ocasiona movimientos inflacionarios en el país.

 El 2015, tuvimos condiciones económicas adversas: la desaceleración en China que generó el “crash de los comodities”, no sólo el petróleo, además el cambio en la política monetaria de Estados Unidos que causo bastante ruido.

 

La caída significativa de las exportaciones de crudo convirtieron a México en un  importador neto de energéticos por primera vez en las últimas cuatro décadas.

 

 El decremento en el precio y el volumen de la producción de dicho hidrocarburo, le restó 0.6 puntos porcentuales al PIB.

 

La balanza petrolera que de 1993 a  la fecha, registraba un superávit, en los últimos 15 meses presentó un déficit petrolero, que está por quedarse por  la sobreoferta de producción que a nivel mundial no va poder absorberse rápidamente.

 

En  2015 deja de crecer la  industria de la construcción  (edificación, obras de ingeniería y trabajos especializados), que tiene un efecto multiplicador en cuanto a generación de empleo y representa entre dos terceras y tres cuartas partes de la inversión fija bruta del país.

La inversión privada en construcción respondió en términos positivos al crecimiento mexicano, a diferencia de la pública que no apoyo el despegue del sector.

 

El estancamiento de la producción industrial se explica por la caída de la producción de petróleo e industria minera, que bajó un 5.8%, pero si se toman en cuenta los indicadores de la construcción, manufactura y generación de electricidad, gas y agua, que equivalen a las tres cuartas partes del sector industrial.

 

El tipo de cambio se depreció durante el año anterior promediando en 15.88,  cerrando año  al tipo de cambio fix como referencia a 17.24 a 17.25,  debido al fortalecimiento del dólar contra las monedas del mundo.

 

Lo más importante de todo es que fue atípico en materia económica, ya que los indicadores no siguieron un comportamiento normal: estuvo ausente el motor principal del crecimiento que son las exportaciones no petroleras, cayendo un 4.1 por ciento y las manufactureras apenas crecieron 0.8%, a pesar de la gran depreciación en el tipo de cambio.

 

El consumo privado creció sin el empuje de la demanda externa y la depreciación aguda del peso fue el resultado de factores internacionales, a diferencia de 1995 o 2008, a la par de una inflación mínima histórica reportada por INEGI. En contraste en 1994 la inflación fue de 7 por ciento y aumentó a 52 por ciento al año siguiente debido a la devaluación.

 

La inversión pública negativa limitó el crecimiento el año pasado, sumando ya cinco años consecutivos de ser poco efectivo en cuanto a su contribución al PIB. Estos recursos  tampoco han logrado combatir los niveles de pobreza  como lo comprueban los datos de CONEVAL.

La volatilidad de los mercados internacionales creó un ambiente de incertidumbre que frenó inversiones en inversiones extranjeras directas.

El aumento en el consumo de los hogares  trata de explicarse a partir de un crecimiento del 20 por ciento de la base monetaria, de la reforma fiscal para evitar lavado de dinero  que alentó las operaciones en efectivo así como al aumento en el empleo remunerado y las remesas de Estados Unidos.

 

Los segmentos de mayor crecimiento son las tiendas departamentales  y ventas de automóviles, del 20 por ciento,  que es la tasa más elevada  de los últimos 15 años,  debido, en parte, a que se detuvieron importaciones de vehículos usados de los Estados Unidos.

2015 Año Atípico

2016 Expectativas de crecimiento Pesimistas para México.

 

Te presentamos resumen Conferencia Magistral de Jonathan Heath, organizado por Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas,  Capítulo Hermosillo.