Es necesaria ver la ciencia desde un lugar más integrador

Es necesario ver a la ciencia desde un lugar más integrador, dejar la fragmentación como una manera de explicar pensando que no hay lugares privilegiados, sino que hay espacios donde se observan cosas distintas, y aprender a percibir desafíos de las multimiradas, indicó Rubén Oscar Elz, profesor de la Universidad Nacional del Litoral, Argentina, al impartir la conferencia La relación del hombre con la naturaleza. Un desafío de reformar el pensamiento para la acción. La charla se llevó a cabo dentro del programa de actividades de la 3ra Reunión Internacional sobre políticas con impacto social para las ciudades verdes en el futuro de México, que fue organizada por la Universidad de Sonora del 27 al 30 de octubre del presente año. El profesor de la cátedra Formación humanista de desarrollo rural y ética, de la Facultad de las Ciencias Agrarias, dijo que los objetos completos que trabajan el uso de la tierra, agua, medioambiente y energía requieren miradas multidimensionales acerca de la realidad que se vive actualmente, y por eso se necesita desarrollar el panóptico donde se pueda observar desde distintos espacios y escuchar voces trabajando en grupos que sean heterogéneos. “El juego de los saberes engloba efectivamente la acción que implica reaprender, actuar, pensar y hacer cosas que apunten a la naturaleza como una nueva puerta de entrada. Para llegar al clímax de este proceso se necesita un dialogo para reformar el pensamiento, y no se puede reformar sin la participación de muchos, pues en la abundancia de palabras está el aprendizaje que se necesita para establecer un significado en un contexto en general”, sostuvo. Para reflexionar el rol del ser humano y de la naturaleza, y de toda vida que está en interacción, se necesita dar un paso más de lo que hasta hoy se conoce, y se presenta como desafío el concepto de reformar el pensamiento; es decir, cambios en la construcción que hemos hecho como comunidad científica para poder mirar la realidad, indicó el académico del Departamento de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional del Litoral, de Argentina. En sus comentarios retomó el concepto pragmatismo, al cual definió como creer que sólo con la práctica se puede transformar la realidad, y todo se reúne en la visión de la ciencia que se llama cientificismo, que implica reducir todo conocimiento a ciertas miradas que se puede reconocer como importantes desde la sabiduría y la generación de pensamiento único, así como la imposibilidad de una mirada integradora y de fragmentación. “Otro desafío es la problemática del objetivismo, creer que aquello que se mira necesita tiempo para conocerlo plenamente, sin caer en cuenta que es la construcción del propio sujeto que está hablando acerca de esto, pero también podemos agregar un reto más en el ámbito educativo, y recae en la disciplinariedad, pues los conocimientos científicos que fueron pensados para ser enseñados se convirtieron en disciplina, pero difícilmente se convirtieron en disciplinamiento”, explicó. El académico de la Maestría en Extensión Agropecuaria de aquella institución sudamericana afirmó que el estudio del diálogo de la filosofía con la ciencia tiene que ver con el proceso de formación y de ayudar a la comprensión que hoy necesitamos, no solamente generar actitudes distintas para nuestro encuentro como seres humanos, sino además con la naturaleza y los seres vivos que nos están desafiando de manera nueva y distinta.