Ofrece el Programa de Salud taller virtual de exploración mamaria y cáncer de mama

Según datos de la Secretaría de Salud, Sonora ocupa el primer lugar a nivel nacional en casos de mortalidad por cáncer de mama; y en la búsqueda de reducir el impacto de este mal en la entidad, el Programa de Salud Estudiantil de la alma mater ofreció el taller en línea Exploración mamaria y de cáncer de mama, enfocado al aprendizaje e identificación de anomalías tanto en mujeres y hombres. La actividad fue dirigida por Francisca Paola Rivera Bracamonte y Nailea Melissa Sarabia Moreno, estudiantes de la Licenciatura en Enfermería, quienes compartieron técnicas de autoexploración mamaria para detección de cáncer y cómo gozar de una completa salud a través del ejercicio y una sana alimentación. En su intervención, Rivera Bracamonte dijo que el cáncer de mama es una enfermedad en la cual las células del seno se multiplican sin control y pueden producir un tumor en distintas partes de la mama. Explicó que el seno está conformado por el plano costal, músculo pectoral, glándula mamaria, pezón, areola, conductos biliares y grasa, que es tejido adiposo y piel y está identificado en cuatro partes: inferior interna, interior externa, superior interna y superior externa, siendo en esta última donde se encuentra la cola de Spencer, donde se registra una mayor alteración de ganglios que pudieran afectar a la mujer con padecimiento de tumores. “Los síntomas típicos cuando se está padeciendo de cáncer son contornos irregulares, cambios de temperatura, hundimiento, secreción de sangre y los cambios en la forma o la textura del pezón o el seno”, señaló. Francisca Paola Rivera expresó que existen factores de riesgo; entre ellos, los no modificables o biológicos, que están latentes en personas mayores de edad y con antecedentes familiares con casos de cáncer, y los fuera de control de la población; es decir, personas expuestas a rayos x o a tratamientos de radioterapia. Igualmente, los de salud reproductiva, que se refieren a cuando la mujer no ha tenido embarazos o que tuvo su primer hijo después de los 40 años, y por último, los factores modificables de estilos de vida, que incluye sedentarismo, consumo de alcohol, tabaco, ingesta de alimentos altos en grasas y bajos en fibras y verduras. La edad promedio de presentación de los casos de cáncer de mama es de 54.9 años, la incidencia más alta en el número de casos se registra en el grupo de 50 a 59 años, con el 45% de todos los casos, apuntó. Por su parte, Nailea Melissa Sarabia Moreno expuso que la prevención es un elemento esencial para no ser parte de la estadística de prevalencia, y para ello se requiere hacer ejercicio de 30 a 60 minutos diarios, una dieta balanceada, consumo de ácido fólico, lactancia materna y la realización de exámenes clínicos de mama, los cuales se deben practicar anualmente a partir de los 25 años. “También incluye la autoexploración y mamografía, incluyendo el examen clínico de mama, que deben realizar personal médico o de enfermería capacitado, en condiciones que garanticen el respeto a la privacidad de la mujer, y efectuar la exploración en presencia de un familiar, enfermera, auxiliar o asistente de consultorio, y utilizar bata para cubrir las mamas cuando no se esté inspeccionando o palpando”, precisó. Recomendó acudir a la unidad médica entre el quinto y séptimo día del término del ciclo menstrual; asimismo, considerar los cambios fisiológicos de la mama en el periodo pre y trasmenstrual, y también puede acudir en el periodo gestacional y de lactancia. Sarabia Moreno ofreció técnicas de autoexploración mamaria, como estar sentada con los brazos a un costado, sentada con los brazos por encima de la cabeza, también sentada con las extremidades en las caderas, o inclinada hacia adelante o acostada con un brazo en la cabeza, mientras que la exploración se realiza con movimientos circulares en la región supraclavicular, extendiendo hacia la cara lateral del cuello, con las yemas y las palmas digitales de los dedos índice, medio y anular. “La exploración del pezón debe realizarse observando la piel, que no tenga cambios, enrojecimiento, descamación, retracción, hundimiento y ulceraciones, identificando algunas características de alguna secreción”, concluyó.