• Aurora Retes

La Piedra simbólica del aeropuerto Santa Lucia, es la patada al neoliberalismo.

Lo prometido es deuda y el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador puso la primera piedra en el nuevo aeropuerto comercial Internacional que se ubicara en Santa Lucia, y fue simbólica lateramente ya que no se va a empezar a construir, sino que apenas iniciaran los estudios de factibilidad, el plan maestro, estudios de impacto ambiental, análisis geológico, estudio del espacio aéreo que es básico, reconoció el propio Secretario de Comunicaciones y Transportes, (SCT) Javier Jiménez Espriú.

Esta decisión es la voluntad presidencial de realizar un aeropuerto donde los expertos que en la 4T nadie escucha, se puede convertir en un elefante blanco, porque sin iniciar ya tiene un sobreprecio de 8 mil MDP mas por el dichoso cerro que se les atravesó y porque se necesitan comprar 700 has mas para llevar a cabo lo planeado.


Expertos coincidieron en que el Ejército enfrentara cuatro retos para el desarrollo del proyecto: demostrar su capacidad como constructor, levantar un aeropuerto eficiente, ser transparente en la obra y terminarla en tres años (plazo fijado por el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador).}


El Ejercito a pesar de tener equipo preparado en ingeniería, civiles, los expertos de Deloite dicen que si tienen capacidad de ejecutar la obra civil del aeropuerto en Santa Lucía, pero puede haber las posibilidades de que éste no se edifique como un puerto aéreo comercial, como se tiene planeado, es decir, el problema sería que se construya esta obra como base aérea y no un aeropuerto comercial, visualizan.


La transparencia es un punto central, porque el proyecto de Texcoco se elimino por considerar evidente corrupción, precios inflados, de un lujo y ornamental innecesario, que no se han dado a conocer en la actualidad.


Hoy el gobierno federal decide que el Ejercito construya esta magna obra, pero no dejo un buen precedente en la construcción de la barda perimetral del aeropuerto en Texcoco e incurrieron en un sobrecosto de obra de mil 383 millones de pesos o 89 por ciento más de lo presupuestado, así como en un 53 por ciento más del tiempo estimado para concluir la obra.


El presidente nacional de la Cámara Nacional de la Construcción, Eduardo Ramírez, dijo que el gobierno prefirió la licitación directa, es decir, que una institución del estado realizara la obra, en este caso la SEDENA, porque según sus números va hacer más barato, pero pero omiten hacer una relación de gastos reales de la obra, ya que no toman en cuenta nómina de ingenieros y trabajadores, equipo y servicios.


Los especialistas vaticinan que el costo real del aeropuerto superará lo estimado, ya que el 80 por ciento de las obras tienen sobrecostos porque se sobrestima la capacidad de ejecución y se subestiman los gastos.


“Se debería contemplar el sobrecosto porque siempre lo habrá; el secreto es minimizarlo, ya que puede haber un error de ingeniería o encarecimiento de materiales no contemplado”, explicaron los analistas, para que al rato no haya sorpresas a los mexicanos que esperan se resuelva la saturación actual del aeropuerto y que ha llegado a extremos en estas fechas de vacaciones como las que pasaron estas vacaciones.


Otro elemento es el tiempo, que el presidente dice terminara entregara terminado en 3 años, 5 pistas, en dos aeropuertos el AICM y Santa Lucia, es un reto monumental que se antoja difícil de resolver según los expertos que nadie escucha y que solamente quieren que a México le vaya bien.


Se necesita estratégicamente contar en México con esta importante infraestructura aeroportuaria para competir con otros países emergentes como Panamá, Turquía que pelean al turismo y las inversiones, pero que nos llevan adelante con aeropuertos de primer nivel para entrar a la pelea y ganar, el que pega primero pega dos veces.





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