Educación basada en estereotipos de roles de género trae como consecuencia violencia

October 30, 2019

Las situaciones de hostigamiento y acoso que se presentan en las comunidades universitarias son producto y reflejan una educación estereotipada en roles de género, una educación que se recibe desde la familia e, incluso, desde la propia iglesia, consideró la académica Sarah Patricia Cerna Villara, de El Colegio de México.

La especialista en estudios de género y políticas públicas impartió en la Universidad de Sonora el taller Prevención de la violencia de género en el ámbito educativo, como parte de las actividades que impulsa el Programa Institucional para la Equidad de Género.

En entrevista, añadió que la diferenciación de los roles de género se enseña entre los seis y siete años, cuando se le dice al infante qué cosas o juegos son de niñas o niños; además, la violencia de género se da de manera diferenciada según el grado escolar, de tal manera que en la primaria tiene que ver con el bullying debido a los estereotipos que hay entre niños y niñas de lo que deben o no jugar.

Posteriormente, en la secundaria y la preparatoria la violencia de género escala y se transforma debido a los cambios por los que pasan los jóvenes de la adolescencia a la juventud y empieza el acoso, persecución, hostigamiento a las mujeres por el desarrollo de su cuerpo, incluso también contra aquellas personas que no encajan en el estereotipo de la masculinidad o feminidad, o en el caso de las minorías sexuales, y es cuando se da la violencia homofóbica, indicó.

Luego, en la universidad, lo que se da son las relaciones de desigualdad entre hombre y mujeres, profesores-estudiantes y entre los mismos estudiantes, lo cual muchas veces puede terminar en caso de acoso, violencia por hostigamiento de carácter sexual, de discriminación por el género y eso se previene con capacitación, haciendo del conocimiento de la comunidad universitaria cómo ciertas actitudes de hombres y mujeres pueden afectar a la dignidad de las otras personas.

Por su parte, para atender ese tipo de situaciones, las universidades públicas han implementado protocolos que establecen el seguimiento y actuación institucional de esta problemática, indicó Cerna Villara.

Si bien los protocolos universitarios no tienen alcances penales, sí pueden sancionar con la separación del cargo, además de brindar apoyo a la persona acosada, el cual puede ir desde el psicológico y de acompañamiento, y por otra parte, no brindar espacios universitarios a personas que se les ha comprobado que han ejercido algún tipo de violencia, subrayó.

 

 

Please reload

Notas Destacadas

REFORMAS ESTRUCTURALES Y LA NUEVA DINÁMICA EMPRESARIAL

October 27, 2015

1/7
Please reload

Notas Recientes
Please reload

Síguenos en:
  • Facebook Classic
  • Twitter Classic
  • Icono de la aplicación SoundCloud