El Agua y la Productividad Empresarial en Hermosillo: Diagnóstico y Llamado a la Acción
- aurora retes
- 25 jun
- 2 Min. de lectura
· Sin operador eficiente, no hay ciudad sostenible

En un contexto de creciente presión hídrica y climática, el sector productivo de Hermosillo enfrenta un reto urgente y estructural: la crisis de gobernanza y sostenibilidad del agua.
Durante una rueda de prensa convocada por Hermosillo, ¿Cómo Vamos?, el académico y especialista en política hídrica, Dr. Nicolás Pineda Pablos, presentó un diagnóstico contundente sobre el estado del servicio de agua potable en la capital sonorense.
Las conclusiones no solo deben preocupar a los organismos públicos, sino muy especialmente a las empresas, que dependen de este recurso para operar, crecer e innovar.
¿Qué está en riesgo? El agua es un factor de competitividad por lo que afecta la continuidad operativa, la planeación de inversiones, la atracción de talento y el desarrollo de nuevas industrias, particularmente las intensivas en tecnología, agroindustria, salud y manufactura.
De continuar esta situación, el impacto se sentirá en aumentos en los costos de operación, riesgos en la cadena de suministro, incertidumbre regulatoria, obstáculos a la expansión empresarial.
Dr. Pineda revela cinco retos estructurales sobre la operación del organismo Operador de Agua de Hermosillo: déficit financiero del organismo operador, con pérdidas cercanas a los 426 millones de pesos, el sistema no puede modernizar ni garantizar cobertura total. El rezago golpea a las zonas industriales y comerciales de mayor dinamismo.
Falta de micro medición y fugas, la mitad de las tomas están bien medidas. El resto del agua se desperdicia o se cobra mal. Para una ciudad con más de 400 litros por habitante por día, esta ineficiencia es insostenible.
La sobreexplotación y fragilidad climática hacen de la dependencia de pozos (70%) y presas con bajos niveles deja a Hermosillo vulnerable ante sequías prolongadas, afectando industrias que dependen de agua constante.
Gobernanza politizada y sin visión técnica provoca la alta rotación de directivos y decisiones cortoplacistas impiden un plan hídrico de largo aliento. No hay continuidad ni responsabilidad institucional real.
La falta de participación del sector productivo, pese a ser grandes usuarias y afectadas, no tienen voz en la toma de decisiones ni en los planes de infraestructura hídrica.
¿Qué se puede hacer desde el sector empresarial? El sector empresarial no puede seguir siendo un espectador según los analistas y críticos del actual sistema del agua en Hermosillo.
En las ideas sugeridas son impulsar una reforma legal para que el organismo operador tenga mayor autonomía y gestión técnica, no política, exigir inversiones en infraestructura en medidores, detección de fugas y rehabilitación de redes en zonas industriales y mixtas.
Adoptar buenas prácticas internas de uso racional, reutilización, captación de lluvia y eficiencia hídrica, promover alianzas público-privadas para co-invertir en soluciones técnicas y de largo plazo y participar activamente en consejos y mesas ciudadanas para garantizar transparencia y supervisión del recurso.
Como nunca se presenta una gran oportunidad para liderar desde el sector empresarial, en una etapa de crisis del agua que es pateada siempre y no se resuelve en sus causas que lo provocan, no es solo un problema técnico, es de visión empresarial y responsabilidad social.
Las empresas que se sumen hoy a buscar soluciones serán parte del rediseño de un modelo urbano industrial más resiliente, competitivo y sostenible. ¿Quién dice YO?.
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