El triángulo que se volvió rombo
- aurora retes
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Radiografía de un sector automotriz que ya no crece: Juan Carlos Campoy, presidente del Clúster Automotriz de Sonora, explica por qué la estabilidad de hoy es el mayor riesgo de mañana.

ENTREVISTA | Aurora Retes VOZ EMPRESARIAL
Las exportaciones automotrices mexicanas cayeron 9.2% en junio y la tendencia se profundizó en los meses siguientes. En el mismo periodo, tres nombres grandes hicieron ruido: Nissan cerró CIVAC en Morelos tras sesenta años, Mercedes-Benz y Nissan apagaron COMPAS en Aguascalientes, y Toyota anunció que en 2030 se lleva la producción de la Tacoma de Tijuana a Texas.
El presidente del Clúster Automotriz de Sonora, Juan Carlos Campoy, pide leer el año completo antes de encender la alarma. "No debemos caer en pánico", dice. El acumulado anual está en menos 0.2%, y su proyección al cierre de 2026 es un rango de más menos uno por ciento contra el año anterior.
Estabilidad, entonces. Pero Campoy no la vende como victoria: "Lo que uno esperaría es que crezcamos". Esa distinción —entre no caer y avanzar— es la columna vertebral de toda la conversación.
Sonora al 95%: cuando la buena noticia también es el foco rojo En el estado, la fotografía es distinta a la nacional. Ford Hermosillo lleva 248 mil unidades producidas y va rumbo a 362 mil al cierre del año, cifra que sería récord histórico para la planta. Campoy sale al paso de la versión que circula en corrillos industriales: Ford no está rebasada en su capacidad.
La planta puede hacer 380 mil unidades al año. Pero el dato que él subraya no es el récord, es el porcentaje. Estamos al 95% de utilización. Y una planta al 95% es una planta sin margen de maniobra.
No hay colchón para absorber un pico de demanda, ni para acomodar una línea nueva, ni para reaccionar a un reacomodo global sin construir capacidad. La misma cifra que se celebra en el boletín de prensa es la que debería estar en la agenda de infraestructura del estado.
El peso relativo explica la urgencia: uno de cada seis pesos de la economía sonorense proviene del sector automotriz, y Sonora aporta alrededor del 9% de la producción nacional exportadora del ramo. En autopartes, en cambio, el estado apenas representa el 3% del total nacional. Ahí está el desbalance —y la oportunidad.

"La historia no garantiza la permanencia" Al cierre, Aurora Retes le pide un mensaje para el trabajador de Hermosillo: el que ve las notas de Nissan, Mercedes-Benz y Toyota y se pregunta si Ford es la siguiente; el joven que acaba de titularse y quiere entrar al sector.
La respuesta de Campoy es la frase que debería enmarcarse en cada sala de juntas del estado: "La historia no garantiza la permanencia." Una planta puede tener cuarenta o sesenta años y eso no le asegura el año cuarenta y uno.
Las condiciones del mercado cambian, y la inteligencia artificial —advierte— está penetrando todos los sectores con una eficiencia que crece de forma exponencial. Lo que ayer parecía imposible hoy ya se hace.
Su prescripción no es defensiva, es ofensiva: preparación continua, dominio de la técnica, educación dual real, y desarrollo de las especialidades que sostienen la manufactura avanzada —herramentales, robótica, automatización, integración. Sobre esa última área tiene una convicción que incomoda a más de uno: la técnica no vive en la academia, vive en las empresas.
El conocimiento llega por el empresariado, y la educación dual tiene que dejar de ser un convenio firmado para volverse una práctica cotidiana.




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